Como convertir la funda de una máscara anti gas en un rulo con estilo.
Durante la segunda guerra mundial las tropas alemanas contaban en su equipamiento con máscaras anti gas. Estas máscaras se guardaban en unos contenedores tubulares de plancha estampada que llevaban colgada del hombro o sujeta al cinturón.


Hacía tiempo que acariciaba la idea de transformar este artilugio militar en un práctico rulo portaherramientas –o lo que quieras y quepa- así que me decidí a poner en práctica el tema.
Lo primero que hice fue localizar por internet el estuche en cuestión, podéis encontrarlo en tiendas especializadas en objetos militares –Militaria- y a unos precios bastante aceptables. Yo me decanté por un estuche del Ejercito Español ya que es casi idéntico al estuche del ejercito alemán, para el caso sirve exactamente igual y el precio es ajustado. Vaya por delante mi agradecimiento a Santi, de www.militaria.es quien me envió el estuche con una rapidez envidiable dándome una muestra de confianza –lo envió sin haberlo cobrado previamente- y que espero poder corresponder algún día, gracias amigo.
Una vez tuve el estuche en mis manos me dediqué a planificar el trabajo, para ello lo presenté en distintos emplazamientos de la moto y el hacer esto me permitió no solo encontrar la mejor ubicación sino el diseñar casi de inmediato el tipo de sujeción que debía aplicar y que me iba a servir para poder cambiar la ubicación sin problemas.

Figura 1.- Estuche original
Una vez planificado el trabajo, la mecanización y el sistema de sujeción me puse manos a la obra dando al estuche una generosa capa de decapante. Una vez seco éste procedí a retirar los restos de pintura y a darle una nueva mano de decapante pues el estuche cuenta con recovecos, cierres y bisagras y la chapa está acanalada lo que hace que una sola aplicación del disolvente no sea suficiente.
El resultado una vez eliminada la pintura:
Figura 2: Estuche limpio
Como el destino del estuche es el exterior decidí darle una mano de minio para proteger la chapa de la corrosión.
Figura 3.- Imprimación de minio.

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